Retina – partes del ojo

¿Qué es la retina?

La retina es la parte del ojo en donde realmente tiene lugar el proceso de visión. Es una membrana que se encarga de enviar imágenes al cerebro por medio del nervio óptico. La retina esta formada por diferentes capas de neuronas conectadas. Los rayos de luz que inciden en ella desencadenan una serie de fenómenos electroquímicos que son convertidos en impulsos nerviosos para ser enviados al cerebro por medio del nervio óptico.
Visión

Estructura de la retina

La retina se encuentra en la parte posterior del ojo. En su centro se sitúa la mácula, mancha amarilla, y en el centro de esta la fóvea, la zona de mayor agudeza visual del ojo. Esta región de la retina desempeña un papel fundamental para poder disfrutar visión de calidad.

La retina consta de 5 capas de células con diferentes funciones:

  • Capa externa: formada por las células sensibles a la luz, fotorreceptores. Estos pueden ser de dos tipos: conos, unos 6.000.000, y bastones, unos 120.000.000. Los axones, prolongaciones de las neuronas especializadas en conducir el impulsos nerviosos, de los conos y bastones se conectan con la capa intermedia.
  • Capa intermedia: formada por células bipolares. Estas células se enlazan por sus axones con la capa interna.
  • Capa interna: formada por las células ganglionares, 1.000.000, cuyos axones conforman las células del nérvio óptico.
  • Las células horizontales: conectan fotorreceptores con fotorreceptores (conos con conos, conos con bastones o bastones con bastones). Amplifican y combinan la información de los fotorreceptores.
  • Las células amacrina: conectan algunas células bipolares con algunas células ganglionares para procesar su información.

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Función de la retina

Aproximadamente el 80% de nuestra percepción del mundo nos llega por estímulos visuales. Sin embargo, y hablando desde un punto de vista fisiológico, ver consume mucha energía. Se dice que el 60% de nuestra corteza cerebral debe implicarse para la percepción, interpretación y respuesta de estímulos visuales. La retina cumple la importantísima función de gestionar todos esa enorme cantidad de estímulos visuales que en forma de rayos de luz llegan a nuestros ojos a cada segundo. Actuado de esta manera como la puerta de entrada del mundo exterior hacia el cerebro.

Los receptores sensoriales

Los receptores sensoriales se encuentran en los órganos sensoriales ( lengua, piel, nariz, ojos, oído…). Son los encargados de recibir los estímulos internos y externos para transmitir la información sensorial y generar una respuesta. Estos impulsos son transmitidos al sistema nervioso central y procesados en las distintas áreas del cerebro.

Podemos decir que los receptores sensoriales son células nerviosas capaces de transformar estímulos fisicoquímicos en señales electrónicas para poder ser transmitidas al cerebro.

Células fotosensibles retina
Células retina

Los fotorreceptores de la retina: Conos y bastones

Un fotorreceptor es un mecanismo que convierte la energía óptica de la luz en energía eléctrica mediante un proceso de transducción. En el ojo humano estos fotorreceptores son células fotosensibles que hacen posible la visión. Las células fotorreceptoras se localizan en la retina y se dividen en tres tipos: conos, bastones y las células ganglionares intrínsecamente fotosensibles.

      • Conos: son las células responsables de la visión en colores.
      • Bastones o bastoncillos: son las células responsables de la visión en situaciones de baja luminosidad.
      • Células ganglionares intrínsecamente fotosensibles

Por medio de estos fotoreceptores la luz se convierte en señales electroquímicas que son transmitidas al cerebro por los circuitos neuronales. Una vez en el cerebro, podemos diferenciar los colores y tener una percepción de todo lo que nos rodea por medio del sentido de la vista.

Existen tres diferentes tipos de conos para la visión del color. Cada uno de ellos tiene una sensibilidad selectiva para un tipo de longitud de onda determinada, verde, roja y azul.

Los tres tipos de conos son:

      • Conos con sensibilidad para la luz roja, sensibles a longitudes de onda larga.
      • Conos con sensibilidad para la luz verde, sensibles a longitudes de onda medias.
      • Conos con sensibilidad para la luz azul, sensibles a longitudes de onda bajas.

Los colores se perciben por la descomposición de los rayos de luz visibles. Percibimos los colores por las propiedades de los objetos que observamos. La luz se refleja en los objetos y alcanza nuestros ojos para alcanzar la pupila y reflejar una imagen en la retina. Allí es absorbida por las células fotosensibles que diferencian entre las distintas longitudes de las ondas de luz, es decir, los colores.

Según la longitud de la onda que incida sobre la retina, se activan los conos a diferente grado. Si la luz que incide es roja, se activarán el 100% de los conos que son sensibles al rojo. Si por el contrario la luz es azul, se activarán el 100% de los conos sensibles al azul. En el caso de percibir colores intermedios que no sean rojo, verde o azul, se percibirán por medio de el estimulo simultaneo de dos o más tipos de conos. Si en una persona falta uno o más de estos tres tipos de conos, hablaríamos de una persona con ceguera al color, daltonismo.

Receptores del color

Las células ganglionares y el nervio óptico

Los conos y los bastones fueron considerados en el pasado las únicas células fotorreceptoras del ojo humano. Pero en los últimos años han aparecido evidencias a favor de la existencia de otro tipo de células fotorreceptoras. Tras estas evidencias se comprobó experimentalmente las células ganglionares podían responder a estímulos luminosos, por lo que pasaron a ser denominadas células ganglionares intrínsecamente fotosensibles.

Las células ganglionares de la retina son muy diferentes en tamaño, conexiones y respuesta sensorial. Pero todas comparten una prolongación, axón, para conducir el impulso nervioso al cerebro que va formando a su paso el nervio óptico.

Campos receptivos retinianos

Un campo receptivo retiniano es la región del espacio ocular en la cual la presencia de un estímulo hace que una célula ganglionar de la retina altere su respuesta en función de ese estímulo. Esto significa que el campo receptivo de una célula ganglionar engloba toda la red de fotoreceptores, células bipolares, horizontales y amacrinas que convergen en ella.

Las células ganglionares de la retina pueden ser activadas o desactivadas dependiendo del lugar del campo receptivo sobre el cual actúe el estimulo visual. Existen dos tipos de campos receptivos: el primero tiene un centro ON, encendido, y una periferia OFF, apagado. Esto significa que si un estímulo visual afecta a la periferia del campo receptivo, apagará la actividad de la célula ganglionar. Pero si el estimulo afecta al centro del campo receptivo, la célula ganglionar se activará. El segundo tipo de campo receptivo tiene un centro OFF, apagado, y una periferia ON, encendido, lo cual significa que los estímulos afectaran de manera contraria a los de los campos receptivos del primer tipo.

Los campos receptivos responden a distintos tipos de estímulos. Mientras las células ganglionares de la retina responden al color, otras responden a factores como el tamaño, la velocidad, el movimiento…

La mácula lútea

Cuando miramos directamente a un objeto podemos imaginar los rayos de luz como una línea recta que penetra en el ojo y se enfocan en un punto de la retina Ese punto es la mácula, una mancha amarilla situada en el centro de la retina responsable de una visión fina y detallada. La mácula proporciona la agudeza visual que permite percibir detalles finos y pequeños. Cuando no funciona correctamente, las áreas centrales del campo visual se muestran borrosas y poco nítidas.

La mácula es la zona en donde se acumulan la mayor parte de los fotorreceptores.

Retina

La fóvea

La fóvea es el punto concreto de la retina y la mácula en donde se enfocan los rayos de luz. Se ubica en el centro de la mácula y ocupa un área de 1.5 milímetros cuadrados. Es la zona de mayor agudeza visual de la retina.

En la fóvea se sitúan un gran número de células ganglionares. Los vasos sanguíneos rodean a la fóvea mientras que dentro de ella sólo existen pequeños capilares. En el centro de la fóvea no existen capilares para optimizar al máximo la transparencia de la retina.

El punto ciego

El punto ciego, o papila, es una región de la retina insensible a la luz. Ya que esta región carece de células fotorreceptoras. El punto ciego está situado un poco más abajo de la mácula y en dirección a la naríz. En esta zona se reúnen los axones de las células ganglionares para formar el nervio óptico.

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