Iris – partes del ojo

¿Qué es el iris?

El iris es una membrana coloreada y circular que forma parte del sistema óptico del ojo. En el centro del iris se sitúa la pupila, la abertura central por la que la luz penetra al globo ocular. La principal función del iris es la de controlar la cantidad de luz que penetra en el ojo para facilitar el enfoque en la retina.

El iris da el color a los ojos. Este color depende del grosor de ese abanico que forman las láminas de pigmentación y de su concentración de melanina. A mayor grosor del abanico y mayor nivel melanina, más oscura es la tonalidad del ojo. Los colores fruto de esta pigmentación varían entre el azul, marrón, verde y gris. La musculatura del iris controla la dilatación de la pupila según la intensidad de la luz.

Estructura del ojo

Función del iris

La función del iris se basa en su capacidad para contraerse y expandirse. El iris regula la entrada de los rayos de luz en el ojo como si del diafragma de una cámara de fotos se tratase. Cuando hay demasiada luz, los músculos orbiculares del iris se contraen y la pupila se encoge dejando pasar menos luz a la retina. Cuando hay poca luz, los músculos obliculares se relajan y la pupila se dilata dejando pasar más luz hacia la retina.

Si por algún motivo existe una deficiencia en el funcionamiento del iris la visión se verá afectada. La capacidad de enfoque se verá afectada por el hecho de no poder regular correctamente la cantidad de luz que entra en la retina. Algunas afecciones leves, como los orificios en el iris, ocasionan que rayos de luz secundarios alcancen la retina. Esto puede producir sombras que se denominan como imágenes dobles o imágenes fantasma.

El albinismo ocular

El pigmento del iris determina el color de los ojos. Cuanto más pigmento en el iris, más oscuro será el color de los ojos. El albinismo es un trastorno genético que produce anomalías en la pigmentación. El albinismo ocular ocasiona que el iris se vea transparente o de color rosado, ya que la luz pasa directamente hacia la retina.

La uveítis

La lámina intermedia del globo ocular que se sitúa entre la esclerótica y la retina se conoce como úvea. La úvea contiene un gran número de vasos sanguíneos que transportan la sangre dentro y fuera del ojo. Cuando la parte frontal de la úvea se inflama, se produce una uveítis o iritis. Ya que la úvea se encarga de nutrir partes importantes del ojo, como la retina, su inflamación puede provocar dolores y una disminución de la agudeza visual.

La inflamación del iris generalmente se desencadena por infecciones. Entre los síntomas típicos de la iritis destacan:

  • Enrojecimiento en los ojos
  • Visión borrosa
  • Sensibilidad a la luz
  • Picazón y dolor de ojo

Las pomadas de cortisona suelen ser la forma más empleada para mediar con una uveitis. Aunque es importante consultar con un especialista a la hora de buscar tratamiento para cada caso individual.

Vídeo sobre la uveítis

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