Gafas progresivas – visión progresiva

¿Visión progresiva?

Hablamos de visión progresiva cuando nos referimos a la capacidad de adaptación del ojo para ver con claridad a diferentes distancias. La industria óptica acuña el término progresivas para definir a un tipo de lentes que aportan diferentes zonas optimizadas de visión según la distancia a enfocar. Pero, para entender por qué esta capacidad de visión resulta tan importante, es necesario comprender primero el excepcional funcionamiento del ojo humano y los retos a los que se enfrenta.

Un sistema óptico estático, como puede ser una lupa, tiene una longitud focal determinada. Dependiendo del grado de curvatura de la lente, la imagen siempre aparecerá nítida a una distancia concreta. Por el contrario, una cámara fotográfica aparenta tener una lente estática, pero en realidad esta lente puede ser ajustada para diferentes distancias.

El poder de acomodación del ojo

Entonces, ¿Es el ojo humano un sistema óptico estático? ¿ Por qué podemos ver claramente objetos que están tanto cerca como lejos? La respuesta es: la acomodación, la capacidad del ojo para ofrecer una imagen nítida y enfocada a diferentes distancias.
Acomodación cristalino
El ojo humano es capaz de percibir de manera nítida objetos que se encuentran tanto a una distancia cercana como a una distancia lejana. Esto es posible gracias a que el sistema óptico del ojo no funciona de manera estática, permitiendo únicamente ver bien a una distancia, sino que tiene una capacidad de adaptación que le permite enfocar a diferentes distancias. Así que podemos decir, que la visión progresiva es innata al ojo humano.

La presbicia

La capacidad de acomodación del ojo no es siempre ideal. La presbicia es una condición visual muy común que se manifiesta de manera natural a medida que se envejece. El ojo pierde la capacidad de enfocar la luz directamente sobre la retina debido al endurecimiento del cristalino. Esto hace que la luz se enfoque en un punto situado detrás de la retina. Esto se traduce en una incapacidad de enfocar los objetos cercanos.
Presbicia
La presbicia se puede compensar utilizando unas gafas de lectura. Pero, ¿Qué ocurre si la persona tiene miopía a la vez que presbicia? ¿Necesitará llevar siempre encima dos pares de gafas monofocales y cambiarlas según la ocasión?

En esos casos, las gafas progresivas se presentan como una solución ideal para compensar dos defectos de refracción en unas mismas gafas. Por medio de las diferentes zonas de visión de la lente progresiva la persona podrá enfocar a distintas distancias sin tener que cambiar de gafas.

Gafas progresivas para la presbicia

La presbicia no es una enfermedad, sino un proceso fisiológico natural asociado a la edad que afecta al 100% de las personas. Los cambios que se van desarrollando con el paso de los años reducen de modo progresivo e irreversible el poder de acomodación del ojo. Las personas con presbicia pueden recurrir a unas gafas monofocales para compensar ese defecto de refracción y poder ver de cerca con claridad. Pero en el caso de la existencia de un defecto de refracción previo, como por ejemplo la miopía, habría que pensar en una solución para cada defecto o en una solución conjunta. Es en esos casos cuando las gafas con cristales progresivos se presentan como la solución ideal para las personas de más de 40 años a los que la presbicia empieza a afectar y necesitan compensar ambos defectos de refracción.

Problemas con las gafas progresivas

Las gafas con cristales progresivos suelen necesitar de un periodo para acostumbrarse algo mayor que el de las monofocales. Habituarse puede costar un poco más, pero suele hacerse sin ningún problema y de forma bastante natural.

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